No pretendas amor sincero del mentiroso, ni amor leal del que traiciona.
El egoísta nunca dará todo de él, ni el oportunista te cuidará en las difíciles.
Como tampoco insultarte será extraño para el irrespetuoso, ni menospreciarte para el inseguro.
Como tampoco insultarte será extraño para el irrespetuoso, ni menospreciarte para el inseguro.
NO LE PIDAS PERAS AL OLMO.
Si no entiende el amor igual que vos, difícil que comprenda lo que ofrecés, ni que te valore. No funcionan así, se mueven con otras reglas.
Nadie pierde su tiempo en explicarle a un puerco porque es sabroso el salmón. Para ellos es lo mismo lo que tengan en el chiquero; solo piensan en comer y tragar. Entonces... ¿Por qué servirle el salmón al puerco?.
Nadie pierde su tiempo en explicarle a un puerco porque es sabroso el salmón. Para ellos es lo mismo lo que tengan en el chiquero; solo piensan en comer y tragar. Entonces... ¿Por qué servirle el salmón al puerco?.
En cambio quien es puro de corazón te será leal, honesto, te pondrá siempre primero y te ofrecerá compartir lo que esté a su alcance. Te potenciará y se alegrará por tu crecimiento. Te cuidará en los momentos difíciles tuyos, así como también en los de él/ella.
En el amor sano, en el amor incondicional, es así; no existen las mezquindades.
Y si no estás conforme con tu forma de amar, si sentís que dañás a los que te quieren, comenzá por redefinir las bases de quién sos.
No tenés que conformarte con menos de lo que merecés, pero tampoco podés dar lo que no tenés.
Recordá:
Se ama según quien se es.
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