No te rindas, por favor no cedas.
Aunque el frio queme, en medio del crudo invierno, recuerda que dentro de ti habita un verano invencible.
Porque no pueden cultivar rosas en su huerto quienes temen a las espinas, y es una locura renunciar a todas por una que te pinchó.
Porque la luz verdadera se enciende por dentro y sólo con el corazón se puede ver bien.
Porque los que sueñan de día son mucho más conscientes que los que sueñan de noche.
Entonces...
Abre las ventanas para que entre el sol, después de tanta lluvia.
No importa lo duro que el mundo empuje en tu contra, si dentro de ti hay algo empujando de vuelta; si aún hay fuego en tu alma; si aún hay vida en tus sueños; si cada día es un comienzo, capaz de renovarte y redimirte, capaz de fructificar el desierto y hacer brotar ramas sensitivas.
Así que cree en tí, forma tu convicción y avanza. A veces más rápido, a veces más lento. Incluso a veces harás una pausa.
Pero avanza, siempre avanza.
Mario Benedetti
Albert Camus
José Ingenieros
Antoine de Saint-Exupéry
Cin Wololo
Edgar Alan Poe
Alfonsina Storni
Franco F. Alberti
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