Tener una actitud positiva plena,
no implica solo atraer a la buena energía,
si no también permitirle entrar a nuestras vidas.
Repetidísimas frases:
"pensá en positivo";
"visualizá lo bueno que llega";
"la buena energía atrae buena energía".
El tema es: ¿Qué hacemos después de pensar en positivo, cuando lo bueno llega? ¿Qué lugar le damos a la buena energía cuando nos toca el timbre?
Atraerlo es una cosa, qué hacer con ello es otra. Ambas son importantes. Ambas son necesarias. Imposible mejorar nuestra vida si falta alguna. Porque sin actitud positiva difícil que atraigas algo bueno, pero tampoco sirve de nada atraerlo para dejarlo del lado de afuera de tu de casa.
Es muy curioso como a veces lo malo pasa sin pedir permiso; tan solo nos tira la puerta abajo, hace un quilombo, y se va. En cambio cuando la buena energía llega con su alegría, su empuje y sus ganas de contagiarnos, le hacemos mil preguntas y hasta dudamos de ella, antes de invitarla a pasar.
Creo que el verbo "cambiar" tiene mucho que ver con esto. La energía positiva, la buena vibra, nos cambia. Para bien, sí, pero nos cambia. Ya no volveremos a ser los mismos, incluso seguramente seamos algo mejor o mas pleno, por dejarla entrar. Pero implica un cambio y un esfuerzo. Crecer es cambiar (como he dicho en otro posteo) y eso siempre conlleva un esfuerzo.
Solo recuerden que si la energía es buena, todo cambio va a ser para mejor. Siempre para mejor.
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