domingo, 14 de marzo de 2021

Crecer no es gratis.

Crecer cuesta. Evolucionar requiere tremendo esfuerzo. La superación personal es algo a lo que todos deberíamos apuntar. Estar en esta vida sin avanzar es tremendo desperdicio.

La mayoría de la gente coincide con estos argumentos y te felicitan por cada paso que das hacia adelante.

Ahora que pasa cuando de tanto pensar, de tanto replantear, de tanto reinventarte, llegas a un casillero del juego al que pocos pueden acceder.

Mirás alrededor para compartir un nuevo descubrimiento, un nuevo quiebre personal, pero no hay casi nadie. Querés interactuar, nutrirte de los contrapuntos de quienes tenés cerca, y en verdad se hayan cada vez más lejos. Sigue habiendo cariño, no perdiste la capacidad de empatizar, más por dentro sentís que hablan idiomas diferentes.

Entonces te planteas para qué buscar la evolución, si al final no hay con quien compartirla. De qué sirve darle alas al espíritu, si en el cielo no viven las personas. ¿Cuál es el sentido de perseguir la mayor pureza en el amor, si vamos a ser los únicos en querer de ese modo?

Y ahí flaqueás... te tentás con la idea de ser una oruga más del montón, en lugar de la que formó un capullo en el árbol. Fantaseás con una vida de poco pensamiento, poco replanteo, poca evolución. Ser feliz sin cuestionar nada. Amar como venga, de manera imperfecta, de manera egoísta, de manera dolorosa y desleal. ¿Si la mayoría puede, porqué yo no?

Por un segundo te creés capaz, casi que comprás que es posible... Entonces te das cuenta que todo es parte de un nuevo planteo y que de la conclusión surgirá un nuevo estadio de tu evolución.

Ya superaste hace tiempo la etapa de aceptarte.

No hay vuelta atrás.

Crecer cuesta horrores. 

Sí.




sábado, 22 de agosto de 2020

Ella es fuego.

 Entre tanto gris, una llama.

Ardiente como chispa volcánica,

Resplandeciente cual supernova.

Y a la vez tan simple, cauta y serena.


Modesta, de bajo perfil,

Casi avergonzada por su brillo,

Ilumina todo su entorno,

Aún sin proponérselo.

Como el sol no se plantea la vida,

Al salir cada mañana.


¿Quién podría sospechar,

Siquiera imaginar,

Que una luz tan intensa,

Pudiese albergar sombra alguna?


Y he aquí mi fortuna,

Porque no hay virtud en ser uno más,

De los que encegueció su luz,

Ni de los que corrieron a quemarse con su fuego,

Sino en saber que aún no arde,

Como puede hacerlo.


Hoy conozco la brasa húmeda,

Apagada por su llanto.

Descubrí las ramas verdes,

Que predenderán en un futuro.

Y deseo convertirme en el viento,

Que la acompañe a volar bien alto.


Estando siempre agradecido,

Por brillar a su lado,

A pesar de todo,

Y entre tanto gris.


ffalberti.

viernes, 15 de mayo de 2020

No seamos pretenciosos con el amor.

Antes que me salten al cuello los defensores del amor real (el puro, el único), quisiera aclarar que esta publicación lejos está de pretender que nos conformemos, sino más bien de quitarnos de encima prejuicios y de escuchar lo que nos dice la vida.

Hay una frase de humor que es recurrente en mis pensamientos: "si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes". Bueno, misma aplicación para el amor.

No seamos pretenciosos con el amor implica entender que no estamos en posición de exigirle nada, sino más bien de valorar lo que nos da. "Quiero una pareja que sea: más alta, más baja, más grande, más chica, profesional, artista, con auto y con casa, sin apego por lo material, que gane más que yo, que no gane más que yo, que viva en mi barrio, que sea extranjera, musculosa, rellenita, rubia, morocha, pelirroja, castaña, pelada, sin hijos, con hijos, que se vista a la moda, que no respete las reglas pre impuestas, que sea apolítica, que milite en un partido, que le guste el vino, que sólo tome agua..." Y puedo seguir por horas.

Si sólo buscan una pareja para tener, como quien se compra un sillón, pues adelante. Elijan del mercado lo que más se ajuste a sus ideas de la pareja ideal. Incluso les diría que no sigan leyendo esto; para ustedes será una pérdida de tiempo.

Ahora, si son personas que creen en el amor real, que van en búsqueda del amor puro, el amor que eleva el espíritu, comprendan que ya es bastante difícil de lograr como para además ponerle pretensiones. Lo único exigible es que se trate de un amor sano, en el que el respeto, la lealtad, la amistad y la dedicación no se negocien. Obviamente también tienen que estar la compatibilidad y la atracción sexual, conformando los tres pilares de los que hablé en otra publicación. Sin eso imposible que funcione. Todo lo demás no es controlable ni parametrizable.

A veces tenemos al amor golpeando a nuestra puerta, pero como no encaja en las pretensiones superficiales no lo dejamos pasar. Y si aún no está golpeando recuerden esto: no seamos pretenciosos. Lo que vivamos con la persona especial será tan intenso que es ridículo perdérselo por unos cuantos requisitos caprichosos.

Decía El Principito: sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible a los ojos.
Amén a eso.

sábado, 14 de marzo de 2020

Música para viajar

Hoy les traigo esta reflexión (tal vez un tanto extraña) que estuve rumiando a lo largo de los 800km que manejé de la Ciudad de Buenos Aires, hasta La Cumbrecita (Córdoba).

Iba escuchando y cantando mi música random (sumamente aleatoria y variada), cuando me surgió la idea de escribir algo que pienso hace años. Y vamos a arrancarlo así:

CADA UNO PUEDE ESCUCHAR LO QUE SE LE CANTE.

La música está para disfrutarla, y lo que nos hace disfrutar es muy personal. ¿Cuántas veces escuchamos la frase: "¡¡No podés escuchar eso!!" ? ¿O cuántas personas tildan que tal o cuál musica es de tipos, es de minas, es de gays...?

¡Siglo XXI gente! ¡Deconstruyanse!

Escuchar un género musical no te va a hacer más mujer, ni mas hombre, ni mágicamente te va a llevar a tener relaciones homosexuales o bisexuales o lo que fuera. La música no es más que música y nosotros definimos nuestra orientación sexual; no un artista pop.

Reprimir las ganas de escuchar o cantar una canción porque nos pueden tildar de "algo" es un error que debemos enmendar cuanto antes. Ya es hora que dejemos fuera de nuestra vida al siempre hostil ojo ajeno que busca imponer estereotipos. Allá el/la que se esfuerce por cumplir con los mandatos sociales, pero vos no permitas que sus mambos repercutan en tus decisiones.

Y otra cosa, muy importante: NO HACE FALTA ESTUDIAR CANTO para hacerlo en voz alta. Al igual que no se necesita ser Messi para poder jugar a la pelota, ni Master Chef para animarnos en la cocina, ni Picasso para ponernos a garabatear y pintar.

El ÚNICO REQUISITO ES DISFRUTAR. Que esta vida es muy corta y se vive una sola vez.

Y al que no le gusta u opina de lo que no le incumbe, se lo manda a c*gar y ya.

Seamos libres. Seamos quien nos de la gana ser.
Sin estereotipos.
Sin ojo ajeno.

ffalberti

viernes, 14 de febrero de 2020

Replanteate el amor

Llega el 14 de Febrero y se incrementan los nervios de gran parte de la sociedad adulta.

Un día que se supone celebra el amor se llena de tensión y carga negativa en muchos casos. Sí, en muchos otros de carga positiva, que además se potencia. Porque el amor sano (el único amor real) es así; contagia y multiplica.

El tema es: ¿Por qué le exigimos tanto a este día? Después de todo, es un día más del año. Somos nosotros los que definimos el peso que tendrá en nuestras vidas.

Si tu pareja es un desastre, nunca tiene gestos ni se acuerda de vos, no pretendas que salve el año en este día.
Si vos sos un desastre todo el año, por hacer algo romántico este día tampoco salvás la relación.
Una foto en instagram porque fueron a un lindo lugar, no te hace más querida/o. Un regalo lujoso, menos. Valorar el amor con unidades monetarias es no tener ni idea de qué se trata el amor. Que te compren cosas caras no quiere decir que te quieran. DATE CUENTA.
Y si tu pareja te ama bien, pero está cansada, con obligaciones, o simplemente se le olvidó, acordate de la fortuna que implica tener ese amor sano en tu vida el resto del año.

El amor no es MARKETING.
El amor no es CONSUMO.
El amor no es APARIENCIA,
ni SUPERFICIALIDAD.

Después están las personas que planean anti San Valentines, que es una forma de decir: me importa este día de manera inversa. Como quien dice: dios te odio, por eso no creo en vos. Al que realmente no le importa este día, lo vive como uno más. Lo vive como vivió el día anterior y como vivirá el posterior. Engañá a los demás si querés, pero no te mientas a vos.

Por último dejo unas palabras para quienes les pega el bajón por llegar al 14 de febrero sin tener con quien compartirlo. Escuchame una cosa: vos no valés más o menos en función a que otro te quiera. No sos un producto que alguien tiene que desear comprar. LO QUE VALÉS LO DEFINÍS VOS. Mirate al espejo y preguntate porqué te jode estar sóla o sólo y entendé que no te hace falta nadie más para ser feliz. El amor es compartir lo que somos, no depender de otro para ser, para existir, para valer.

No tiene sentido 

Hoy se celebra el día de los enamorados. Se celebra si querés. No es obligatorio. No es definitorio.
Los que estén enamorados realmente me entenderán, porque sienten su corazón lleno de amor, exista o no este día. Cuidan de su pareja, exista o no este día. Son leales y atentos, exista o no este día.

Paremos con el frenesí y las presiones. En vez de estar tan pendientes de qué será de este día, aprovechemos para replantearnos que tipo de amor estamos viviendo, qué tipo de amor ofrecemos y qué tipo de amor recibimos. Que tipo de amor queremos tener en nuestra vida.

PS: Estar enamorado es una sensación de las más hermosas que podemos vivir. Espero que quienes tienen ese sentimiento quemándoles el pecho día a día, pasen un hermoso San Valentín.

domingo, 19 de enero de 2020

Cuando más cuesta, más hay que hacerlo.

En la adversidad se forma el carácter.
Es así.
Quienes se superan, redefinen y salen adelante, no son los que esperan las condiciones óptimas o más favorables para actuar. Todo lo contrario, son quienes cuando más costaba, tomaron coraje y avanzaron.

"Hoy estoy cansado, mañana sí empiezo el gimnasio"

Tomemos ese ejemplo. Claramente todos podemos estar pasando por un momento de fatiga física o espiritual. La diferencia radica en quienes entienden que con actividades que nutren el cuerpo y el alma, se sale de ese cansancio y se genera un flujo de energía que nos retro-alimenta.
Yendo al gimnasio los días que mas te cuesta; saliendo el día que más bajón te sentís; charlando tus penas cuando más te encerrás; ayudando al otro cuando no tenés abundancia... Ahí es cuando marcás la diferencia.

Además de haber generado un flujo de energía positiva, que combatirá los nubarrones que te tapen la luz, le estás enseñando a tu mente, cuerpo y espíritu, que EN LAS DIFÍCILES VOS PODÉS. Y esa es un herramienta invaluable, que una vez adquirida te acompaña toda la vida, abriendo puertas y generando oportunidades que de otra forma no existirían.

Por eso, recordá esta frase para cuando te veas envuelto en dudas:

"Cuando más me cuesta, más debo hacerlo".

miércoles, 15 de enero de 2020

Juntos

No te rindas, por favor no cedas.
Aunque el frio queme, en medio del crudo invierno, recuerda que dentro de ti habita un verano invencible.

Porque no pueden cultivar rosas en su huerto quienes temen a las espinas, y es una locura renunciar a todas por una que te pinchó.
Porque la luz verdadera se enciende por dentro y sólo con el corazón se puede ver bien.
Porque los que sueñan de día son mucho más conscientes que los que sueñan de noche.

Entonces...

Abre las ventanas para que entre el sol, después de tanta lluvia.

No importa lo duro que el mundo empuje en tu contra, si dentro de ti hay algo empujando de vuelta; si aún hay fuego en tu alma; si aún hay vida en tus sueños; si cada día es un comienzo, capaz de renovarte y redimirte, capaz de fructificar el desierto y hacer brotar ramas sensitivas.

Así que cree en tí, forma tu convicción y avanza. A veces más rápido, a veces más lento. Incluso a veces harás una pausa.

Pero avanza, siempre avanza.



Mario Benedetti
Albert Camus
José Ingenieros
Antoine de Saint-Exupéry
Cin Wololo
Edgar Alan Poe
Alfonsina Storni
Franco F. Alberti