Qué tema ilusionarse...
Cuántas veces subimos por esa colina,
para bajar después, rodando por el acantilado.
Cuántas veces decimos: "esta va a ser la última", pero amanecemos al dia siguiente con nuevos moretones.
Cuántas veces unimos pedacito por pedacito el corazón, para luego dejarlo al cuidado de un ingrato malabarista.
Y sí, es un tema ilusionarse.
Es un tema animarse a conocer alguien que parece ser diferente, para luego concluir que era más de lo mismo.
Es un tema jugarse por una intuición, cuando todas las apuestas están en tu contra.
Es un tema ver como se acumulan las decepciones, una tras otra tras otra.
¿Pero saben qué? El amor lo vale.
El amor de esa persona que sí te va a cuidar, que sí te va a respetar, que sí va a compartir con vos, que va a volar a tu lado en lugar de cortarte las alas, lo vale.
Y si dejas de ilusionarte por todos los que no debían ser; si te encerrás en una coraza super reforzada para que nadie más te llegue; o peor aún, si seguís dándole vuelta a la persona que rompió tus ilusiones... ¿Que va a pasar cuando te cruces a quien te quiere bien?
Ilusionarse es tan hermoso como doloroso. Es el caballo al que siempre hay que subirnos, no importa cuántas veces hayamos caído, con la certeza de que probablemente nos la demos contra el piso de nuevo.
Pero tengan confianza, que a montar se aprende. Y el día que esten cabalgando plácidamente en un bello atardecer, se agradecerán a ustedes mismos por no dejar de intentarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario