Hace casi cuatro años, me tomé un colectivo hasta Quilmes para ir a tu encuentro. Hasta ese momento solo te había conocido por fotos, gracias a internet. Sin embargo cuando te vi, mi corazón se lleno de amor y compasión. Vos no sentías igual en ese momento. Todo te resultaba muy nuevo. Venías de cambios en cambios y tenías miedo. Sin embargo volvimos juntos aquel día y nunca más nos separamos.
Hoy sé que puedo contar con vos siempre. Sé que estas en aquellos momentos alegres en que la pasamos bien y disfrutamos, pero más estas todavía cuando estoy triste, molesto o enojado. Cuando las cosas no me salen y parece que todo esta patas para arriba, se que ahí estas. Y vos no decís nada, te expresas como podes, con tus limitaciones. Pero con acercarte a mí y mirarme a los ojos es más que suficiente. Haces todo lo posible por devolverme la sonrisa y no recuerdo una sola vez en la que no lo hayas logrado.
Es tanto lo que me das, lo que recibo de vos, de nuestro vinculo, que me siento en deuda. Me gustaría poder pasar más tiempo juntos, que puedas explorar otros aspectos de la vida. Y en gran medida soy el responsable de que no vivas a pleno o como creo que más te gustaría. Pero sé que si fueses totalmente libre de elegir preferirías una vida limitada pero a mi lado, como yo también renunció varias veces a las comodidades que me daría una vida sin vos.
Mucha gente no entiende el vínculo que nos une. Hasta me han dicho que no estoy bien de la cabeza, que soy un raro por quererte tanto y por serte tan fiel, como vos lo sos conmigo. Pero yo sin embargo, solo les deseo a esas personas que algún día tengan la suerte de cruzarse con este amor ilógico.
Anoche no fue una buena noche. Dormir me fue casi imposible. Era muy tarde ya. Vos debías estar en el mundo de los sueños a esa hora. Sin embargo me percibiste mal, te subiste de un salto a la cama y apoyaste tu cabeza en mi hombro. Suspiraste, es cierto, como diciendo “mira que tarde que es, por qué no te dormís”, pero eso no impidió que te quedaras conmigo hasta que lograra conciliar el sueño.
Y se que esto vos no vas a poder leerlo, como también se que tampoco te hace falta. Si escribo estas líneas creo que es para expresarle a la vida mi agradecimiento por ponerte en mi camino hace casi cuatro años y para decirle a quien lea este texto, que si alguna vez tiene la oportunidad de generar un vinculo así de fuerte no se deje llevar por lo que dice la gente o lo que dicta la razón. Sobre todo cuando muchas veces es la razón la que nos impide amar y ser incondicionales con el otro. Pasamos tanto tiempo preocupados por "comprender", que nos olvidamos que lo más sublime proviene de "sentir".
Y nunca hay que perder de vista que si uno se atreve a amar en la vida, la vida solo te devuelve amor.
Hoy sé que puedo contar con vos siempre. Sé que estas en aquellos momentos alegres en que la pasamos bien y disfrutamos, pero más estas todavía cuando estoy triste, molesto o enojado. Cuando las cosas no me salen y parece que todo esta patas para arriba, se que ahí estas. Y vos no decís nada, te expresas como podes, con tus limitaciones. Pero con acercarte a mí y mirarme a los ojos es más que suficiente. Haces todo lo posible por devolverme la sonrisa y no recuerdo una sola vez en la que no lo hayas logrado.
Es tanto lo que me das, lo que recibo de vos, de nuestro vinculo, que me siento en deuda. Me gustaría poder pasar más tiempo juntos, que puedas explorar otros aspectos de la vida. Y en gran medida soy el responsable de que no vivas a pleno o como creo que más te gustaría. Pero sé que si fueses totalmente libre de elegir preferirías una vida limitada pero a mi lado, como yo también renunció varias veces a las comodidades que me daría una vida sin vos.
Mucha gente no entiende el vínculo que nos une. Hasta me han dicho que no estoy bien de la cabeza, que soy un raro por quererte tanto y por serte tan fiel, como vos lo sos conmigo. Pero yo sin embargo, solo les deseo a esas personas que algún día tengan la suerte de cruzarse con este amor ilógico.
Anoche no fue una buena noche. Dormir me fue casi imposible. Era muy tarde ya. Vos debías estar en el mundo de los sueños a esa hora. Sin embargo me percibiste mal, te subiste de un salto a la cama y apoyaste tu cabeza en mi hombro. Suspiraste, es cierto, como diciendo “mira que tarde que es, por qué no te dormís”, pero eso no impidió que te quedaras conmigo hasta que lograra conciliar el sueño.
Y se que esto vos no vas a poder leerlo, como también se que tampoco te hace falta. Si escribo estas líneas creo que es para expresarle a la vida mi agradecimiento por ponerte en mi camino hace casi cuatro años y para decirle a quien lea este texto, que si alguna vez tiene la oportunidad de generar un vinculo así de fuerte no se deje llevar por lo que dice la gente o lo que dicta la razón. Sobre todo cuando muchas veces es la razón la que nos impide amar y ser incondicionales con el otro. Pasamos tanto tiempo preocupados por "comprender", que nos olvidamos que lo más sublime proviene de "sentir".
Y nunca hay que perder de vista que si uno se atreve a amar en la vida, la vida solo te devuelve amor.
A Coqui, mi compañero de vida.
MUY BUENO, los otros mucho no me gustan. pero esta muuy bueno este che. gracioso en parte y muy tierno y cierta esas palabras. el amor q hace a un perrito tener un padre humano. :D
ResponderEliminar