domingo, 26 de septiembre de 2010

Una linda lección de vida



Cuántas veces nos quedamos estancados esperando que algo o alguién nos saque adelante, cuando en verdad nosotros somos los propios dueños de nuestro destino.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Ella.

Subo al colectivo con mis amigos y amigas. Ni bien paso la máquina expendedora la veo. Ahí está ella, con dos de sus mejores amigas. Nos vemos. Nos damos cuenta que somos nosotros, pero no decimos nada.


Camino hacia el fondo y me siento al lado de la novia de uno de mis amigos. Ella esta un asiento más adelante en diagonal al mío. Los dos del lado del pasillo. Hay muchas risas, tanto de mi grupo de amigos, como en el de ella. No presto atención a nada en el viaje más que a su voz. No dice nada importante, solo cosas triviales. Pero me concentro en retener el sonido de su voz en mi memoria, como sabiendo que lo voy a necesitar cuando la extrañe. No la miro fijo ni intento llamar su atención, ella tampoco. Casi que nos damos la espalda, pero cada tanto movemos un poco nuestro cuello como para confirmar que el otro sigue ahí.


De repente escucho que se empieza a despedir de sus amigas. En la próxima se baja. Se pone de pie y vuelve a mirarme de reojo. Camina hacia el chofer para bajar por adelante. Alcanza a la puerta y espera a que llegue su parada. En ese momento levanta la vista y me mira de frente, pero sutilmente. Yo no le esquivo la mirada. Me doy cuenta que esta triste, con los ojos vidriosos y como mordiéndose los labios. Ni aún ahí me siento libre de decirle algo. Entonces ella me saluda con un movimiento corto, breve, de su mano. Yo se lo contesto igual, con mi mano izquierda, mientras con un movimiento mudo de mi boca le digo "te quiero". Ella esboza una sonrisa efímera antes de volver a su expresión melancólica y me contesta en silencio "yo también".


El colectivo se detiene y abre sus puertas. Ella baja, llevando consigo su tristeza y dejándome a mi con la mía. Quisiera bajar corriendo tras ella, pero no lo hago. No me corresponde a mi. Así me lo dio a entender la última vez que hablamos. Vuelvo en mi mismo, y me doy cuenta que sus amigas me estaban mirando. Al instante siguen charlando entre ellas como si nada. Yo intento volver a concentrarme en las risas de mis amigos y así seguir el viaje a mi destino.

martes, 21 de septiembre de 2010

A mis amigos.



Yo soy tu amigo fiel
yo soy tu amigo fiel
y si un dia
tu te encuentras lejos muy lejos de tu lindo hogar
cierra los ojos y recuerda que:
yo soy tu amigo fiel
si, yo soy tu amigo fiel!!

Yo soy tu amigo fiel
yo soy tu amigo fiel
tienes problemas..yo tambien
no hay nada que no pueda hacer por ti
y estando JUNTOS TODO MARCHA BIEN!
pues yo soy tu amigo fiel
si, yo soy tu amigo fiel

Tal vez hay seres mas inteligentes,
mas fuertes y grandes tambien, (tal vez)
ninguno de ellos te querra como yo a ti
mi fiel amigo

Nuestra gran amistad
el tiempo no borrara
ya lo veras no terminara

Yo soy tu amigo fiel
Yo soy tu amigo fiel
Si, Yo soy tu amigo fiel

jueves, 16 de septiembre de 2010

Mi ánima

Hace casi cuatro años, me tomé un colectivo hasta Quilmes para ir a tu encuentro. Hasta ese momento solo te había conocido por fotos, gracias a internet. Sin embargo cuando te vi, mi corazón se lleno de amor y compasión. Vos no sentías igual en ese momento. Todo te resultaba muy nuevo. Venías de cambios en cambios y tenías miedo. Sin embargo volvimos juntos aquel día y nunca más nos separamos.

Hoy sé que puedo contar con vos siempre. Sé que estas en aquellos momentos alegres en que la pasamos bien y disfrutamos, pero más estas todavía cuando estoy triste, molesto o enojado. Cuando las cosas no me salen y parece que todo esta patas para arriba, se que ahí estas. Y vos no decís nada, te expresas como podes, con tus limitaciones. Pero con acercarte a mí y mirarme a los ojos es más que suficiente. Haces todo lo posible por devolverme la sonrisa y no recuerdo una sola vez en la que no lo hayas logrado.

Es tanto lo que me das, lo que recibo de vos, de nuestro vinculo, que me siento en deuda. Me gustaría poder pasar más tiempo juntos, que puedas explorar otros aspectos de la vida. Y en gran medida soy el responsable de que no vivas a pleno o como creo que más te gustaría. Pero sé que si fueses totalmente libre de elegir preferirías una vida limitada pero a mi lado, como yo también renunció varias veces a las comodidades que me daría una vida sin vos.

Mucha gente no entiende el vínculo que nos une. Hasta me han dicho que no estoy bien de la cabeza, que soy un raro por quererte tanto y por serte tan fiel, como vos lo sos conmigo. Pero yo sin embargo, solo les deseo a esas personas que algún día tengan la suerte de cruzarse con este amor ilógico.

Anoche no fue una buena noche. Dormir me fue casi imposible. Era muy tarde ya. Vos debías estar en el mundo de los sueños a esa hora. Sin embargo me percibiste mal, te subiste de un salto a la cama y apoyaste tu cabeza en mi hombro. Suspiraste, es cierto, como diciendo “mira que tarde que es, por qué no te dormís”, pero eso no impidió que te quedaras conmigo hasta que lograra conciliar el sueño.

Y se que esto vos no vas a poder leerlo, como también se que tampoco te hace falta. Si escribo estas líneas creo que es para expresarle a la vida mi agradecimiento por ponerte en mi camino hace casi cuatro años y para decirle a quien lea este texto, que si alguna vez tiene la oportunidad de generar un vinculo así de fuerte no se deje llevar por lo que dice la gente o lo que dicta la razón. Sobre todo cuando muchas veces es la razón la que nos impide amar y ser incondicionales con el otro. Pasamos tanto tiempo preocupados por "comprender", que nos olvidamos que lo más sublime proviene de "sentir".


Y nunca hay que perder de vista que si uno se atreve a amar en la vida, la vida solo te devuelve amor.




A Coqui, mi compañero de vida.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Cursilería Anónima.

Hoy me desperté y me di cuenta que no estabas cerca de mi.
Que tu perfume, tu voz y todo lo que te hace especial se había ido.
Y no fue mi culpa ni la tuya
porque en relidad nunca estuviste conmigo.


Pero tu imagen en mi mente es tan clara como el mar
y tan ligera como el aire y a veces quisiera ser como el aire
para poder recorrer cada centrímetro de tu cuerpo
y por qué no, como la brisa del mar
que suavemente te tocara la cara
y junto con eso mi voz en el aire que te dice te quiero.


Y aunque jamás quisiste estar conmigo
siempre te tendré en mi mente
y en lo que llamamos cruelmente corazón.

Anónimo

sábado, 11 de septiembre de 2010

Subconsciente de Terror


Hace un rato me acabo de despertar. Y se podría decir que soñé lo que para cualquier otra persona hubiese sido una pesadilla. Pero a mi ya no me producen más la angustia, el miedo o lo que fuese que producen las pesadillas, si no que todo lo contrario, me divierten.

Se trataba de un hombre que se metía dentro de una casa, mataba al padre y a la madre, se apropiaba de la casa y se quedaba con el hijo que tenían ellos. Para hacerlo más terrible el asesino dormía con los cadáveres y encima se comía parte de ellos. Yo era un observador, que intentaba avisarle al pendejo (el hijo) que ese tipo había matado a sus padres, pero el pibe no me daba ni bola, y el asesino al darse cuenta intento atraparme. Obviamente no tuvo éxito, ya que como era una creación mía lo desaparecí.

Si hubiese soñadores profesionales, yo creo que sería uno. Le dedique muchísimos años de mi adolescencia a dormir y a soñar, y me encantaba hacerlo. La mente realmente puede ser muy creativa y meterse en el mundo de los sueños (más sabiendo que es uno el que inventa todo) era una aventura para mi.

Sin embargo en aquellas épocas, las pesadillas todavía me tenían a mal traer. Dentro del sueño se generaba en mi esa desesperación que hace que uno no descanse bien. Si quería correr no podía, si quería gritar no podía, si quería saltar me caía al vació, si me subía a un auto, el auto no arrancaba y así podemos seguir describiendo situaciones que nuestro malvado subconsciente se encarga de construir para que no escapemos de la pesadilla.

Pero como les dije más arriba, yo soy un soñador profesional. ¿Qué incluye esta categorización? Bueno, básicamente recordar todos los sueños al levantarse y además estar conciente dentro del sueño (vaya paradoja) de que estamos soñando y poder actuar en consecuencia. Creo que también deben existir los "iluminados" del sueño, que son aquellos que eligen que soñar. No conozco a ninguno, pero seguro que los hay.

La primera habilidad que desarrollé, fue la de recordar todos los sueños. Después de estar varias horas sumergido en mi subconsciente, era un gran pasatiempo trabajar con mi "conciente" recordando todo lo que mi mente creo durante la noche. Y así es como descubrí que uno tiene muchos sueños de noche y que no es que uno se apaga o pone FIN tipo película y empieza el otro, si no que nuestro subconsciente utiliza algún instrumento de la "trama" del sueño anterior, para conectarnos con el sueño nuevo. Los sueños serían como muchos sketchs conectados por elementos en común de dichos sketchs.

Luego, cuanto más y más me empezó a gustar esto de soñar, es que desarrollé la segunda habilidad. Y es ahí cuando pude empezar a hacerle frente a las pesadillas. Un ataque de zombies, un asesino a sueldo, extraterrestres, fantasmas o lo que fuese. Ya no había necesidad de huir. Cuando el sueño ya me cansaba, cuando los zombies ya eran tantos que uno estaba rodeado, la solución era bien simple: "Ma sí! que me agarren, total esto es un sueño" o "Ma sí, que me pegue un tiro, total estoy soñando". Entonces no intentaba correr, ni gritar, ni escapar, simplemente me quedaba quieto, y hasta a veces me acercaba al ser "maligno". El resultado de esta reacción es sorprendente, ya que aquello que nos estaba persiguiendo o intentando agredir se detendrá en ese mismo momento y el sueño comenzará a mutar hasta convertirse en uno nuevo.

A medida que pasaron los años, aprendí a disfrutar también de lo que antes eran pesadillas. Ahora me resulta divertido un sueño con un ataque de zombies o con un grupo de criminales armados, o criaturas malignas del espacio que buscan destruirme. Realmente la paso bien dentro de esos sueños, gracias a que decidí hacerles frente.

Pero lo llamativo de la cuestión es que hoy en día para mi tener una "pesadilla" es tan recurrente como soñar con cualquier otra cosa. Generalmente las pesadillas vienen de vez en cuando y de hecho uno las recuerda porque se despierta mal. Bueno, en mi caso las "pesadillas" (o sea lo que para el común de la gente sería una pesadilla), suelen venir seguido. De hecho gracias a una de ellas es que comencé a escribir una novela, porque me pareció tan buena la idea que quise plasmarla en papel. Por esto es que creo que mi subconsciente es de terror, porque se la pasa surtiendome de estos grandes sueños terroríficos que a mi tanto me gustan.

Al fin de cuentas, mi subconsciente es parte mía. Se podría decir que soy yo. Entonces para que escaparnos cuando lo tenemos frente a frente? para que gritar? para que correr? No es mejor aceptarnos y confrontar aquello que nuestro subconsciente nos quiere mostrar? No podemos evitar a lo que es parte de nosotros, pero si podemos aceptarlo y convivir con ello.

Y hoy en día con mi subconsciente somos grandes amigos, y durante las noches nos pegamos unos lindos paseos por distintos mundos.