A la buena energía siempre contestarle con buena energía. A la mala energía intentar contestarle con buena, pero, si no se puede, mejor no contestarle. De nada sirve rebajarse y contaminarse solo para contestar. Si sabemos que no nos gusta recibirla, no nos convirtamos en agentes emisores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario