jueves, 22 de septiembre de 2011

Mirar al sol.

‎"No hay perfección sin esfuerzo: solo pueden mirar al sol de frente los que osan clavar su pupila sin temer la ceguera. Los corazones menguados no cosechan rosas en su huerto, por temor a las espinas; los virtuosos saben que es necesario exponerse a ellas para recoger las flores mejor perfumadas." José Ingenieros - El hombre mediocre.

domingo, 18 de septiembre de 2011

El diente

Cuando se cae un diente de leche suele doler. Queremos morder como siempre, firme, pero pincha. Lo movemos de un lado a otro, intentado acomodarlo para que vuelva a estar como antes, cuando no dolía. Pero está destinado a caerse. Y nosotros decidimos si lo dejamos ahí, pinchándonos, hasta que no resista más y caiga, o si tomamos valor y lo arrancamos de una. Pero a no olvidar que es un diente de leche. Y algún día en su lugar va a crecer uno mucho más fuerte. Uno que nos acompañara toda la vida.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Situaciones

La vida a veces nos pone ante situaciones que uno no entiende. Situaciones que parecen fuera de lugar y tiempo. Situaciones que son preferibles de otro modo. Pero no todo se puede preveer, y en cierta forma eso es parte de lo lindo de la vida. A veces no se trata de empeñarnos en que las cosas se den como nosotros queremos, si no que simplemente hay que escuchar lo que nos quiere decir la vida. Comprender que "eso" que estamos viviendo, por algo nos está pasando.

martes, 6 de septiembre de 2011

Lo que soy

A veces me tienta la idea de no pensar, de no luchar, de no preocuparme, de no compartir, de no ser honesto, de no ayudar, de no esforzarme, de no buscarte más. Pero después me doy cuenta que sin todas esas cosas no sería yo. A veces cuesta mucho ser uno mismo. Pero pelear por eso es lo que luego nos permite saber lo que somos, lo que valemos y lo que necesitamos.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Buena onda!

A la buena energía siempre contestarle con buena energía. A la mala energía intentar contestarle con buena, pero, si no se puede, mejor no contestarle. De nada sirve rebajarse y contaminarse solo para contestar. Si sabemos que no nos gusta recibirla, no nos convirtamos en agentes emisores.