¿Cuál es el alcance de ese concepto?
¿Nos detenemos a pensar en ello?
¿O subestimamos lo que implica?
Sí, lo subestimamos. Constantemente.
Podemos tener 10 mil seguidores, y estar sólos.
Podemos alcanzar la excelencia en lo que hagamos, y estar sólos.
Podemos tener el auto y la ropa más caras,
y estar solos.
Podemos ser el maldito presidente del país,
y estar sólos.
Sí, eso seguro se lo imaginaban. Aunque también...
Podemos tener el mejor grupo de amigos,
y estar sólos.
Podemos formar una familia con hijos,
y estar sólos,
Podemos vivir en pareja, con ella, con él,
y estar sólos.
Podemos experimentar el poli-amor,
y estar sólos.
Incluso podemos adoptar 4 perros y 3 gatos,
y estar sólos.
Porque para evitar la soledad no alcanza con rodearse de otros seres.
No.
Va mucho más allá.
Soledad es tener el lugar más intimo de nuestro corazón, repleto de un vacío tan grande que no hay espacio para que entre nadie más. Ni siquiera para que alguien se asome por la puerta. Esa es la real definición de soledad; ese es su crudo rostro.
Entonces, la única forma de combatirla es dejando de ver por el balcón como las personas dan vueltas al rededor de nuestra casa. Hay que tomar valor, correr unos muebles, e invitarlos a pasar.
Asusta eso, sí.
Pero ya no tendrás que lidiar con el miedo sólo. Nunca más.