Ser precavido... ¿O darse la cabeza contra la pared? ¿Qué conviene más? Hay errores que no hace falta cometer, que podemos evitarlos. Pero a su vez de los errores se aprende. Yo profeso que no tiene sentido forzar un error. Que si lo vemos venir tenemos que esquivarlo. Pero sin embargo soy el primero en dármela contra la pared. Tal vez porque hay errores que son parte del riesgo que uno corre cuando se anima a algo. Quien vive la vida a flor de piel, sabe que los errores son parte de esta. Pero creo que el asunto está en evitar los que provengan de la idiotez y de la terquedad. Bienvenidos entonces, los errores que alimentan el espíritu.
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