sábado, 14 de marzo de 2020

Música para viajar

Hoy les traigo esta reflexión (tal vez un tanto extraña) que estuve rumiando a lo largo de los 800km que manejé de la Ciudad de Buenos Aires, hasta La Cumbrecita (Córdoba).

Iba escuchando y cantando mi música random (sumamente aleatoria y variada), cuando me surgió la idea de escribir algo que pienso hace años. Y vamos a arrancarlo así:

CADA UNO PUEDE ESCUCHAR LO QUE SE LE CANTE.

La música está para disfrutarla, y lo que nos hace disfrutar es muy personal. ¿Cuántas veces escuchamos la frase: "¡¡No podés escuchar eso!!" ? ¿O cuántas personas tildan que tal o cuál musica es de tipos, es de minas, es de gays...?

¡Siglo XXI gente! ¡Deconstruyanse!

Escuchar un género musical no te va a hacer más mujer, ni mas hombre, ni mágicamente te va a llevar a tener relaciones homosexuales o bisexuales o lo que fuera. La música no es más que música y nosotros definimos nuestra orientación sexual; no un artista pop.

Reprimir las ganas de escuchar o cantar una canción porque nos pueden tildar de "algo" es un error que debemos enmendar cuanto antes. Ya es hora que dejemos fuera de nuestra vida al siempre hostil ojo ajeno que busca imponer estereotipos. Allá el/la que se esfuerce por cumplir con los mandatos sociales, pero vos no permitas que sus mambos repercutan en tus decisiones.

Y otra cosa, muy importante: NO HACE FALTA ESTUDIAR CANTO para hacerlo en voz alta. Al igual que no se necesita ser Messi para poder jugar a la pelota, ni Master Chef para animarnos en la cocina, ni Picasso para ponernos a garabatear y pintar.

El ÚNICO REQUISITO ES DISFRUTAR. Que esta vida es muy corta y se vive una sola vez.

Y al que no le gusta u opina de lo que no le incumbe, se lo manda a c*gar y ya.

Seamos libres. Seamos quien nos de la gana ser.
Sin estereotipos.
Sin ojo ajeno.

ffalberti