miércoles, 13 de marzo de 2013

¿Qué hacemos?


Estimados humanos:

¿Qué estamos haciendo? ¿A dónde vamos? ¿Para qué estamos acá? ¿Qué nos motiva a levantarnos día a día? ¿A quién o a qué causa abocamos nuestra vida? Preguntas, preguntas… Preguntas que seguramente nos hacemos, con respuestas difíciles de asimilar.
           
No es novedosa la estadística de que la mayoría de los suicidios ocurren un domingo por la tarde. La idea de volver a trabajar el lunes resulta depresiva para muchos. ¿Serán vagos que quieren vivir sin esforzarse? Yo no creo que sea así. Lo cierto es que la mayoría de las personas preferirían dedicar su tiempo a algo distinto de lo que hacen, pero sin embargo pasan la mayoría de su vida en empleos que no los realizan.

¿Por qué alguien hace algo que no le gusta, o que preferiría no hacer? ¿No les suena un poco a extorsión? Sos libre, pero si no trabajás acorde a lo que dicta el sistema, estás condenado a morir de hambre. Sos libre, pero si no pagás los impuestos que alimentan este sistema, vas preso. Sos libre, pero si no te adaptas a lo que dice la mayoría, prepárate para lo peor. La verdad es que no existe la elección libre si te acotan las opciones.

¿Y quién conforma “la mayoría”? ¿Realmente es una mayoría? Los invito a que les pregunten a quienes tienen cerca; a sus familiares; a sus amigos; a los extraños que ven por primera vez: “Si por todos los trabajos pagaran lo mismo… ¿Qué elegirías ser?” Verán que la mayoría optaría por algo artístico, deportivo, científico, etc. Pocos o casi ninguno dirá: “lo que hago ahora”.

Esto rompe por completo con la idea de que la mayoría está de acuerdo con la forma en que viven los humanos en este planeta, por más que se intenten auto-convencer de que lo que hacen es lo “correcto”. Si la masa prefiere ser otra cosa de lo que es, quiere decir que hay unos pocos que nos fuerzan (con diferentes métodos) a hacer algo completamente distinto. ¿Pero acaso alguien dice basta? No. Incluso quien les escribe sigue viviendo conforme a los paradigmas impuestos por los herederos del poder.

¿Cambiar la vida de todos es posible? ¿Se imaginan trabajar solo 4 hs. por día, teniendo el resto del día para explorar las artes que más disfrutamos, o para compartirlo con seres queridos? ¿No les gustaría un mundo en el que nadie pase hambre? ¿En el que todos tengan su casa, su transporte, sus electrodomésticos... Simplemente por ser parte de la humanidad? Y ni hablar de ciudades en sinergia con el ecosistema, en lugar de contra este.

¿Parece utópico no? Pero no lo es. Todo aquello que dependa de la voluntad del hombre, es factible. Solo tenemos que ponernos de acuerdo la mayoría, y listo. Seguramente la minoría intentará reprimirnos o acallarnos, pero no podrán hacerlo. No si la mayoría quiere que esto se de. Y no estoy hablando de revolución violenta, sino de evolución pacífica. Cuando todos vislumbramos que esta realidad es posible, compartiéndola con el prójimo, no habrá quien obedezca a la minoría. No habrá quien reprima, ni quien nos persiga.

La evolución como especie es el único camino. Debemos empezar a pensar y sentir como uno solo. Si no el destino de la humanidad no será el más grato. Si no cambiamos el rumbo continuaremos llevándonos por delante a nosotros mismos, pisoteando a su vez las otras formas de vida de este hermoso planeta, junto con sus recursos.

Creo que por dentro la mayoría quiere este cambio. Todos sueñan con esto. Entonces…

¿Qué hacemos?