En general dicen boludeces las letras de los temás de música electrónica. Pero en este caso creo que el contenido de esta canción de Tristan Garner vale la pena remarcarlo. Podrán decir "que básico" lo que dice. Sí, es cierto. Pero entonces ¿porqué no lo llevamos a la práctica?
We can give love, give love!
And we gotta give love, give love!
And we better speak up, speak up!
Cause we just got one world to share
And We gotta look out, look out
And see the brighter future beneath
Believe we can all leave in peace
Humanity in harmony...
Yes nothing gonna change the world
If you don't do it baby!
And yes nothing gonna change the world
Do what you got to do baby!
http://listen.grooveshark.com/#/search/songs/?query=give love garner --> Para escucharla.
viernes, 29 de octubre de 2010
miércoles, 20 de octubre de 2010
Vivir con miedo a vivir.
¿Desde cuando el ser humano tiene miedo a ser? ¿Desde cuando los sentimientos son un estorbo para la vida cotidiana? ¿Porqué cada vez hay más gente que evita escuchar su voz interior? ¿Será que la vida que llevamos nos transforma en seres incompatibles con nosotros mismos? ¿Preferimos no ver lo que realmente somos y queremos, para poder hacer nuestra realidad más tolerable?. Lo cierto es que esto cada día lo veo más y me preocupa tanto como lo que me afecta.
Quién sabe... posiblemente el que tiene el problema soy yo en tener expectativas tan altas sobre el ser humano, en creerlo capaz de algo más, de superarse. Pero el hecho de conocer cada vez más personas que viven su vida negándose a si mismos, negándose lo que son y lo que sienten, tapando todo tipo de señales que les indican "camino equivocado", solo para poder seguir tercamente en el rumbo en el que están, me bajonea bastante.
No puede ser que tengamos miedo a descubrirnos. No puede ser que tengamos miedo a aceptarnos. ¿Para que vivir la vida si no la vivimos siendo nosotros? ¿Para qué vivirla para los demás? ¿Qué puede salir mal en seguir lo que nos indican los sentimientos, en escuchar nuestra voz interior cuando nos indica que es lo que nos va a hacer bien, los que nos va a traer felicidad? ¿Acaso la gente es tan masoquista? Yo no creo que sea así. Bah, tal vez deseo que no sea así.
Descubrirnos, escucharnos y aceptarnos son actividades indispensables para estar bien en soledad, o en pareja; para poder defender con firmeza las convicciones; para poder tomar las decisiones correctas; para no traicionarnos; en definitiva, para poder ser felices.
Se que no es nada nuevo esto que escribo. Todos por dentro lo sabemos. El tema es ¿porqué a muchos les cuesta animarse a ponerlo en práctica?. Y es ahí donde aparece lo que yo creo que es el miedo a vivir. Ser honestos con uno mismo, jugársela por lo que uno siente, y arriesgarse a vivir la vida en función a eso, requiere mucho valor y no es tarea fácil. La sociedad no nos va a recibir con los brazos abiertos y, en muchos casos, esta filosofía representa grandes cambios e incertidumbres.
El humano que dejo de ser humano y se convirtió simplemente en un consumidor más, posiblemente huya despavorido ante la sola idea de pensar por si mismo. Nos mantenemos tan cómodos consumiendo y satisfaciendo necesidades fisiológicas y materiales, que entramos en el circulo vicioso de existir para consumir, y nos olvidamos de la parte más importante: de SENTIR. De animarnos a explorar nuestros sentimientos, a dejarlos fluir, a escucharlos y por sobre todo a respetarlos. ¿Y qué me dicen de vivir la vida con pasión? ¿Y de exprimir cada segundo al máximo porque la vida es hermosa y hay que vivirla así?
Vivir de esta forma es posible. No es solo de cuentos o de películas. Nosotros elegimos como vivir nuestra vida, hoy y ahora. Si logramos despojarnos del miedo que nos paraliza; si empezamos a actuar en función a lo que sentimos por sobre lo que nos dicen que tenemos que hacer; si le pedimos a la razón que largue el volante un rato y le deje manejar de ahora en más al corazón; les aseguro que vamos a convertirnos en seres plenamente felices, con la paz interior que brinda saber que uno vive la vida fiel a sus convicciones, fiel a lo que REALMENTE es.
No hay un momento indicado. Tenemos que dejar de postergar. Dejar de mentirnos creyendo en que ya llegará el tiempo y el espacio adecuados para empezar a vivir nuestras vidas. Basta de ser cobardes. Quienes se resignan a ser cagones viven toda su vida atrapados en la mediocridad que representa ser nadie para ellos mismos. Animémosnos, aquí y ahora.
Dejemos de vivir, con miedo a vivir.
Quién sabe... posiblemente el que tiene el problema soy yo en tener expectativas tan altas sobre el ser humano, en creerlo capaz de algo más, de superarse. Pero el hecho de conocer cada vez más personas que viven su vida negándose a si mismos, negándose lo que son y lo que sienten, tapando todo tipo de señales que les indican "camino equivocado", solo para poder seguir tercamente en el rumbo en el que están, me bajonea bastante.
No puede ser que tengamos miedo a descubrirnos. No puede ser que tengamos miedo a aceptarnos. ¿Para que vivir la vida si no la vivimos siendo nosotros? ¿Para qué vivirla para los demás? ¿Qué puede salir mal en seguir lo que nos indican los sentimientos, en escuchar nuestra voz interior cuando nos indica que es lo que nos va a hacer bien, los que nos va a traer felicidad? ¿Acaso la gente es tan masoquista? Yo no creo que sea así. Bah, tal vez deseo que no sea así.
Descubrirnos, escucharnos y aceptarnos son actividades indispensables para estar bien en soledad, o en pareja; para poder defender con firmeza las convicciones; para poder tomar las decisiones correctas; para no traicionarnos; en definitiva, para poder ser felices.
Se que no es nada nuevo esto que escribo. Todos por dentro lo sabemos. El tema es ¿porqué a muchos les cuesta animarse a ponerlo en práctica?. Y es ahí donde aparece lo que yo creo que es el miedo a vivir. Ser honestos con uno mismo, jugársela por lo que uno siente, y arriesgarse a vivir la vida en función a eso, requiere mucho valor y no es tarea fácil. La sociedad no nos va a recibir con los brazos abiertos y, en muchos casos, esta filosofía representa grandes cambios e incertidumbres.
El humano que dejo de ser humano y se convirtió simplemente en un consumidor más, posiblemente huya despavorido ante la sola idea de pensar por si mismo. Nos mantenemos tan cómodos consumiendo y satisfaciendo necesidades fisiológicas y materiales, que entramos en el circulo vicioso de existir para consumir, y nos olvidamos de la parte más importante: de SENTIR. De animarnos a explorar nuestros sentimientos, a dejarlos fluir, a escucharlos y por sobre todo a respetarlos. ¿Y qué me dicen de vivir la vida con pasión? ¿Y de exprimir cada segundo al máximo porque la vida es hermosa y hay que vivirla así?
Vivir de esta forma es posible. No es solo de cuentos o de películas. Nosotros elegimos como vivir nuestra vida, hoy y ahora. Si logramos despojarnos del miedo que nos paraliza; si empezamos a actuar en función a lo que sentimos por sobre lo que nos dicen que tenemos que hacer; si le pedimos a la razón que largue el volante un rato y le deje manejar de ahora en más al corazón; les aseguro que vamos a convertirnos en seres plenamente felices, con la paz interior que brinda saber que uno vive la vida fiel a sus convicciones, fiel a lo que REALMENTE es.
No hay un momento indicado. Tenemos que dejar de postergar. Dejar de mentirnos creyendo en que ya llegará el tiempo y el espacio adecuados para empezar a vivir nuestras vidas. Basta de ser cobardes. Quienes se resignan a ser cagones viven toda su vida atrapados en la mediocridad que representa ser nadie para ellos mismos. Animémosnos, aquí y ahora.
Dejemos de vivir, con miedo a vivir.
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